

La pasada semana, el mundo de la moda saltó de alegría. La razón? Tres potencias se juntaron para realizar una campaña impactante. Los involucrados? Dior, Klein y Rihanna. Unión impensable y de la cual quedarán como testimonio seis fotos y un vídeo. La marca francesa acostumbra a una imágen suave, femenina y delicada, por eso fue un shock encontrarse con una personalidad tan fuerte e irreverente como lo es Rihanna. Este cambio de imágen vino acompañado por el nombre más fuerte en cuanto a fotografía de moda; Steven Klein, que viene realizando numerosas producciones, produciendo imágenes chocantes, tenebrosas y con un gran componente narrativo. En esta ocasión el escenario no es menos que el Palacio de Versalles, donde Dios viene realizando sus campañas.